Comprender los productos adaptados
Un producto adaptado es un producto diseñado para facilitar un gesto, una actividad o una situación de la vida diaria.
Puede ayudar a una persona a comer, desplazarse, comunicarse, ver, oír, lavarse, vestirse, descansar u organizar su día más fácilmente.
Un producto adaptado puede ser muy simple: un mango más fácil de sujetar, un utensilio ergonómico, una lupa, un cojín de apoyo, una barra de apoyo o un objeto que ayude a encontrar las cosas más fácilmente.
El objetivo no es complicar la vida. El objetivo es hacer ciertos gestos más simples, más seguros y más cómodos.
Antes de elegir un producto adaptado, es útil hacerse algunas preguntas:
¿Qué gesto es difícil de realizar?
¿El producto se utilizará todos los días o solo ocasionalmente?
¿La persona puede utilizarlo sola?
¿El producto es fácil de limpiar, transportar o guardar?
¿El producto realmente responde a la necesidad de la persona?
Un buen producto adaptado debe ser útil, fácil de entender y seguro.
También debe respetar la dignidad de la persona. Un producto nunca debería dar la impresión de reducir a la persona a su dificultad. Más bien, debe ayudarle a conservar mayor autonomía, comodidad y confianza.
AccessiLife™ ofrece productos para apoyar la vida diaria, pero cada persona es diferente.
En caso de duda, es preferible pedir consejo a un profesional de la salud, como un terapeuta ocupacional, un fisioterapeuta, un logopeda, un audiólogo u otro profesional cualificado.
Versión simple
Un producto adaptado ayuda a una persona en la vida diaria.
Puede ayudar a moverse, comer, ver, oír, hablar, lavarse o vestirse.
El producto adecuado depende de la necesidad de la persona.
Un buen producto debe ser simple, útil y seguro.
Si no está seguro, pida consejo a un profesional.